El Coste de Oportunidad

El coste de oportunidad, igualmente conocido como coste alternativo, consiste en el coste de la alternativa a la cual se renuncia al tomar cierta decisión, la cual puede ser o no financiera y en la que se incluyen también aquellos beneficios que se pudieron haber conseguido si se hubiese elegido la opción alternativa.

De igual forma, este término suele ser denominado “el valor de la mejor alternativa no elegida”, de modo que el coste de oportunidad, trata de esos recursos que no se reciben o que suponen algún coste debido a que no se escogió la mejor opción disponible al contar con recursos limitados, los cuales por lo general son tiempo y dinero.

Dentro de la vida cotidiana se deben tomar decisiones continuamente en todo tipo de circunstancias y relacionadas con toda clase de asuntos, especialmente cuando se trata de dinero. Un ejemplo de esto es imaginar que se poseen 10 euros y diversas opciones para gastarlos (ir al cine, cenar fuera, ahorrarlos, etc.), el coste de oportunidad sería el beneficio que puede ofrecer la opción a la cual se renunció, esencialmente la que posee más valor.

El coste de oportunidad es empleado dentro del sector económico y financiero como una excelente manera no solo de evaluar, sino también de cuantificar inversiones en esos momentos donde se presentan distintas alternativas posibles, pero se cuenta con recursos limitados.

Dentro del ámbito empresarial, este término hace referencia a un elemento que supone un importante objeto de estudio debido a que se trata de uno de los mejores modos de escoger inversiones, lo cual no se debe a la rentabilidad a corto-medio plazo, sino, al hecho de que el coste de oportunidad consiste en la rentabilidad futura que puede aportar cada inversión realizada.

El coste de oportunidad dentro de las finanzas

Cuando se trata de las finanzas empresariales, el coste de oportunidad asociado con la estructura financiera y económica, son aquellos recursos que sería posible obtener al poner todo el dinero que se posee a trabajar.

En este caso, el ejemplo sería que el dinero que se posee dentro del banco guardado en alguna cuenta sin remuneración, se podría usar para un depósito al 3%, dicho 3% sobre el total del dinero que se tiene, vendría siendo el coste de oportunidad.

De igual forma, es posible aplicarlo al uso de los recursos propios del pasivo de un negocio, debido a que si en vez de usar dichos recursos y/o patrimonio neto se usará la deuda, el apalancamiento financiero que se obtendría como resultado, permitiría percibir el mismo beneficio sin necesidad de emplear los recursos propios.

Asimismo, es posible estimar el coste de oportunidad, partiendo de la rentabilidad que ofrecería alguna inversión y considerando los riesgos que se estarían aceptando. Por lo general, esta clase de cálculos ofrece la posibilidad de contrastar el riesgo que tienen las distintas inversiones que se podrían llevar a cabo.

El “Coste de oportunidad” se trata de un concepto clave, en el momento de tomar decisiones tanto financieras, como no financieras.

Como se puede entender y llegados a este punto, el coste de oportunidad resulta ser un concepto esencial en el momento en que se decide invertir en bolsa, al igual que al tomar decisiones bien sean financieras o no. Se debe básicamente al hecho de que se cuentan con recursos limitados (dinero, tiempo, entre otros) y es preciso asignarlos del modo más eficaz posible, con el fin de poder optimizar su uso.

Ejemplos sobre el coste de oportunidad

Al hablar sobre este término, una manera sencilla con la cual se podría entender el coste de oportunidad, podría ser a lo que deben hacer frente los estudiantes en el momento de elegir entre estudiar o conseguir un trabajo.

Imaginemos que un estudiante tiene la oportunidad de elegir entre hacer un máster que dura dos años o trabajar para su tío en una tienda, en la cual ganaría aproximadamente 1.250 euros mensuales. Si opta por estudiar dejando de lado el trabajo, el coste de oportunidad que supone el máster en lugar de trabajar sería de 30.000 euros, es decir, la suma de los 1.250 euros mensuales que ganaría en dos años.

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