Calcular el Impuesto de Sucesiones

Las herencias representan un ingreso como cualquier otro y por lo tanto están sujetas a la tributación correspondiente. Estas comprenden todos los bienes, obligaciones y derechos (el patrimonio) que se transfiere de generación en generación con la muerte de alguien.

Antiguamente las grandes riquezas pasaban de unos familiares a otros, perpetuando las fortuna sin que se produjera ningún tipo de inversión en actividades productivas en beneficio del colectivo, es decir, la redistribución de los productos de estas.

Esto es algo que obviamente cambio hace muchos años y actualmente en España, justo el principio que rige este “impuesto sobre sucesiones y donaciones” es el de “la distribución de la riqueza”, quedando establecido que la gestión y liquidación les corresponde a las comunidades autónomas.

En tal sentido, las diferencias de las normas que existen entre una comunidad y otra no se prestan para un cobro de este impuesto de manera uniforme, existiendo algunas coincidencias en general:

  • Cuanto más grande es la herencia, mayor es el impuesto y en consecuencia las cantidades a cobrar.
  • Hay casos donde se establecen reducciones y bonificaciones específicas, todo esto en función de las particularidades y circunstancias personales del caso.

¿Cómo se calcula el impuesto de sucesiones?

Si necesitas saber cuánto es lo que te corresponde pagar, ten en cuenta lo siguiente:

Cuál es la base imponible

Esta equivale al importe de lo recibido, de tal manera que si se trata de una herencia, la base se establece en función del valor de los bienes y derechos de cada uno de los herederos, si son donaciones es sobre el valor de los bienes donados y si se trata de seguros de vida se basa en las cantidades que el o los beneficiarios reciban.

Cuál es la base liquidable

La base liquidable es aquella que resulta de deducir a la base imponible, los gastos y otros gastos de carácter deducible, siendo estos las obligaciones adquiridas por el causante, incluso las contraídas con organismos públicos como Hacienda, gastos de ultima enfermedad, funerarios y entierro, pensiones, censos y otros que inciden sobre los bienes transmitidos.

Es importante señalar que existen otras reducciones que se aplican de acuerdo al grado de parentesco:

  • En el primer grupo donde existen menores de edad, sean descendientes o adoptados hay establecida una reducción anual hasta que se cumplan los 21.
  • El segundo grupo una reducción única para ascendientes y adoptantes o descendientes y adoptados.
  • El tercer grupo una reducción única aplicable a ascendientes y descendientes por afinidad o colaterales.
  • El cuarto grupo donde no se aplica reducción alguna por no ser parientes ni de cuarto o más grados y finalmente para personas con minusvalía se establece una reducción única.

Establece la cuota íntegra

Esta se obtiene al aplicar a la base liquidable de carácter impositivo la tarifa progresiva de acuerdo a lo establecido por la comunidad autonómica correspondiente. Dicha tarifa en general va del 7,65% al 34%.

Establece la cuota tributaria

Esta se obtiene de aplicar el coeficiente multiplicador, que a su vez proviene del grupo al que correspondan los herederos (1, 2, 3 o 4), a la cuota íntegra.

Obtén el importe del impuesto de sucesiones y donaciones

Este se determina al aplicar sobre la cuota tributaria las donaciones y bonificaciones establecidas por la comunidad autonómica donde el donante o causante tuvo su última residencia.

Documentación requerida para realizar los tramites

Fallecido y herederos

DNI de todos, testamento, certificado de defunción, certificado de últimas voluntades, documentación que soporte todos los bienes afectados. Dichos bienes se deben detallar en la forma 650 determinando el valor real de los bienes lo cual es responsabilidad de los herederos y la misma se presenta impresa.

Por lo general y cuando existen bienes inmuebles de por medio, la administración procede a realizar sus propios cálculos y en caso de que no coincidan con los valores declarados por los herederos se genera lo que se conoce como liquidación paralela.

Esto es común que suceda ante la dificultad que supone obtener los valores reales de mercado de estos bienes.

Los herederos cuentan con un periodo de tiempo de seis meses para realizar el pago del tributo correspondiente, si no se realiza en este tiempo, la administración tiene después cuatro años para realizar la reclamación del pago tras el que quedará prescrito.

Deja un comentario